miércoles

COMO SEDUCIR CON LA PALABRA



Seducir a una chica con la palabra y conquistarla, es como cautivar al público y emocionarlo con un buen discurso.  

Usando palabras mágicas, el tono sutil de voz y las pausas precisas, puedes seducir a una persona o a una multitud haciendo vibrar su corazón y su mente.

No es fácil, claro, requiere de voluntad, serenidad, aplicar claves sencillas de expresión oral y mucho sentimiento para disfrutar de tan placentero momento.

Hablar bien y con estilo incrementa tu autoestima, potencia tu personalidad social, tu calidad comunicativa y amorosa. Empleando bien la voz y los gestos correctos consigues captar interés y lograr lo que te propones.

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jueves

DEMÓSTENES, EL PADRE DE LA ORATORIA


Demóstenes nació en Atenas, en el 384 a.C. y falleció en Calauria. Destacó como orador, político y abogado. Sus dotes de oratoria constituyen la expresión más significativa de las proezas intelectuales de la antigua Grecia.

De joven soñaba con ser un gran orador, pero tenía una gran limitación, era tartamudo. Sin embargo haciendo gala de gran sentido de voluntad y perseverancia pudo superar esa circunstancia.

El que luego sería conocido como Padre de la Oratoria, se ganó la vida durante un tiempo como escritor profesional de discursos judiciales -logógrafo- y como abogado, redactando textos para pleitos entre particulares.

Asistía embelesado a los discursos de los oradores y filósofos más prominentes de la época -como Platón- a los que admiraba y quería imitar.

Entusiasmado busco la oportunidad de hablar, pero su primera presentación fue un desastre. A la tercera frase fue interrumpido por los gritos de la audiencia que increpaba sus repeticiones, debilidad de su voz y mala pronunciación. Las burlas acentuaron el nerviosismo y el tartamudeo de Demóstenes, quien se retiró entre los abucheos sin poder terminar su discurso.

Según Plutarco, la audiencia se burlaba de su dificultad en pronunciar la R y su estilo “plagado de largas frases con argumentos formalistas hasta un extremo duro y desagradable”.
Afirmaba también que “Tenía un habla extraña, difícil de entender, falta de aire, que, al romper y desenlazar las frases, oscurecía mucho el sentido y el significado de lo que decía”.

Demóstenes, sin embargo, en vez de desanimarse tomó esta situación como un desafió. Usó la frustración para llenarse de paciencia y confianza, embarcándose  en la aventura de hacer todo lo necesario para superar sus deficiencias.

Su entrenamiento
Trabajó la dicción, su voz y sus gestos hasta el punto que su ahínco y su devoción se volvieron proverbiales.

Por la mañana, desde muy temprano, solía estudiar en una habitación subterránea que había construido él mismo. Por la tarde corría por las playas gritándole a las olas con todas sus fuerzas para así ejercitar sus pulmones.

Entrada la noche, se llenaba la boca con piedras y se ponía un cuchillo entre los dientes para forzarse a hablar sin tartamudear. Al regresar a la casa se paraba durante horas frente a un espejo para mejorar su postura y sus gestos.

Algunos ciudadanos se dieron cuenta de su talento y le animaron. Un anciano llamado Eunomo le dijo que se parecía a Pericles y un actor llamado Sátiro le apoyaba

Así pasaron años antes que reapareciera ante la asamblea defendiendo con éxito a un fabricante de lámparas, a quien sus ingratos hijos le querían arrebatar su patrimonio. También defendió su propia herencia que sus parientes querían quitarle

La seguridad, la elocuencia y la sabiduría de Demóstenes eran ahora ovacionadas por el público hasta el cansancio. Pronto fue nombrado Embajador.

Demóstenes se interesó por la política durante esa época. Dedicó sus años de plenitud física e intelectual a oponerse a la fiebre expansionista de Filipo II, rey de Macedonia y preservar la libertad de Atenas.

El llamado Canon Alejandrino, reconoce a Demóstenes como uno de los mayores logógrafos y oradores áticos. Cicerón le aclamó como "el orador perfecto" al que no le faltaba nada y Quintiliano le alabó diciendo que era "lex orandi" - la norma de la oratoria.

Según Longino, Demóstenes "perfeccionó al máximo el tono del discurso idealista, pasional, abundante, preparado, rápido".  Sus famosos discursos son conocidos como Filipicas.

miércoles

CURSO PRÁCTICO DE ORATORIA MODERNA 2013 PARA JÓVENES Y ADULTOS


Contenido:

A.      Cómo superar la timidez y el miedo escénico / Prácticas de motivación y control de nervios / Ejercicios de des-inhibición y relajación.

B.      Como respirar bien para hablar sin contratiempos / Administrando el aire para evitar la fatiga /  Técnicas de respiración diafragmática.

C.  Como mejorar nuestra voz y pronunciación / Ejercicios de vocalización, dicción, entonación / Lectura de poemas y textos especiales. 

D.      Como lograr buena expresividad corporal /  Los gestos, las manos, la posición del cuerpo / Claves de contacto visual con el público.

E.   Estrategias de presentaciones expositivas / Prácticas individuales en escenario / Manejo del micrófono y power point.

F.       El discurso, su estructura y argumento /  Preparación de mensajes diversos / Formas de improvisar y debatir.

G.      Recursos de retórica y memorización / Uso efectivo de las figuras literarias / Programación neurolingüística y emocional.

Duración del curso: Un mes. 3 clases por semana. Inicio primera semana de cada mes  

miércoles

EL DISCURSO DEL REY, VALOR DE LA ORATORIA

Excepcional película que destaca el valor de la oratoria para superar las dificultades de un rey para hablar en público, gracias a las magistrales enseñadas de un buen maestro. Tras la muerte de su padre, el rey Jorge V (Michael Gambon) y la escandalosa abdicación del príncipe Eduardo VII (Guy Pearce), Bertie (Colin Firth), afectado por un angustioso tartamudeo, asciende de pronto al trono como Jorge VI de Inglaterra. 
Su país se encuentra al borde de la guerra y necesita desesperadamente un líder, por lo que su esposa Isabel (Helena Bonham Carter), la futura reina madre, le pone en contacto con un carismático profesor de oratoria llamado Lionel Logue (Geoffrey Rush)con el que se sumerge en una terapia intensiva que les llevará a establecer un vínculo inquebrantable. Con el apoyo de Logue, su familia, su gobierno y Winston Churchill (Timothy Spall), el rey supera su afección y pronuncia un discurso radiofónico que inspirará a su pueblo y lo unirá en la batalla. 

 


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